jueves, 24 de octubre de 2013

El niño rico

Cuando el niño rico salía a jugar, dejaba todo por el suelo.
Cuando el niño rico comía, no tenía cuidado con la comida. Lloraba si no le gustaba algo y no se lo comía. Tiraba migas al suelo y escupía en la mesa.
Cuando el niño rico no quería dormir, molestaba a toda la gente de su casa.
Cuando el niño rico no quería algo, lloraba y lloraba con fuerza para llamar la atención.
Cuando el niño rico no estaba de acuerdo, siempre se salía con la suya.
Cuando el niño rico estropeaba cualquier cosa, siempre echaba la culpa a los demás.
Y siempre, siempre era culpable la sirvienta pobre. La que le limpiaba lo que ensuciaba, recogía lo que tiraba y se culpaba de lo que el niño rico hacía mal.
CONTINUARÁ...

miércoles, 9 de octubre de 2013

Quico y Paco y las cacas

Quico era un perrito que siempre se portaba bien. Cuando salía a la calle y hacía caca, siempre esperaba que su mamá las recogiese para tirarlas en su sitio.
Sin embargo, Paco siempre salía corriendo y le daba igual todo. A su mamá apenas le daba tiempo a recoger.
La mamá de Quico y Paco siempre les decía que no había que dejar las cacas en la calle, pues alguien las podía pisar y resbalarse o untarse los zapatos.
Un día, Paco hizo caca en la calle y salió corriendo. Su mamá le pidió que volviese a esperar a que la recogiera, pero no hizo caso. Entonces, la mamá de Quico y Paco decidió seguir el paseo con los dos sin decir nada y dejar la caca allí.
A la vuelta, Paco iba muy contento sin fijarse en nada. Quico fue más cuidadoso. Paco no se dio cuenta y pisó su propia caca y cayó al suelo. Se puso muy triste y estuvo llorando un rato.
Al final, su mamá le calmó, le acunó y le limpió la caca de la pata. Y Paco ya siempre fue mucho más tranquilo y cuidadoso cuando hacía caca en la calle, pues entendió los problemas que esta puede ocasionar a los demás.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Me he caído

Hoy Lucas ha salido a pasear con su papá.
Lucas está muy contento y se lo está pasando muy bien en el paseo.
Pero su papá está preocupado porque Lucas va corriendo a todas partes y está siendo poco cuidadoso:
- ¡Cuidado hijo, no te subas ahí!
¡CRASH!
Lucas se ha caído y está llorando.
Su papá le ayuda a levantarse y le cura una herida que se ha hecho en la rodilla. Luego le abraza y le da muchos besos para que se sienta mejor.
- Lo siento papá. La próxima vez seré más cuidadoso - dice Lucas.
Y los dos prosiguen su paseo con una radiante sonrisa.

martes, 17 de septiembre de 2013

Quico y Paco en la calle

A Quico le gustaba mucho jugar. Si por el fuera, siempre estaría en la calle.
Sin embargo, Paco, que también disfrutaba mucho jugando, prefería hacerlo dentro de casa.
Así, Quico y Paco nunca se ponían de acuerdo. Uno siempre quería salir. El otro siempre quería quedarse. Y se acaban enfadando.
Un día, su mamá les dijo:
- Quico, quédate un ratito con Paco aquí dentro y juega con él.
A Quico no le gustó mucho la idea, pero al final, a regañadientes, lo hizo, y al final se divirtió. Luego, quiso salir a la calle a jugar una vez hubieron terminado de jugar dentro de casa. Pero Paco no quería. Entonces, su mamá les dijo:
- Paco, Quico se ha quedado dentro a jugar contigo. Ahora, sal tú un ratito a la calle con él.
A Paco no le gustó la idea, pero al final lo hizo, y también se divirtió.
Al final del día, su mamá les dijo a los dos:
- ¿Véis? Habéis jugado los dos un ratito fuera y otro dentro. Lo habéis pasado bien y os habéis divertido.
Y Quico y Paco se dieron cuenta de ello y ya no se volvieron a enfadar por jugar dentro o fuera.

jueves, 5 de septiembre de 2013

El viaje de Annand

Annand era un niño de seis años al que le encanta viajar.
A Annand le encanta conocer otras gentes, otras culturas, otras razas y otros lugares.
Annand no tiene problemas a la hora de jugar con otros niños. A él le da igual el color de su piel, la ropa que lleven o el lugar del que provengan.
Pero al papá de Annand no le pasa lo mismo. Su papá no quiere que juegue más que con niños que usan ropa cara y tienen la piel del mismo color que él.
Un día, Annand y su papá iban en coche por un puente. Estaba lloviendo mucho y la calle estaba llena de agua. Había tanta agua que el puente se rompió. El coche cayó a un río que pasaba por debajo y comenzó a inundarse. Annand y su papá se subieron al techo, pero no podían moverse de él, porque la corriente era muy fuerte. Entonces, a Annand se le ocurrió una idea:
- Papá, ¿por qué no llamas al papá de mi amigo Maurice? Ellos viven muy cerca de aquí. Tal vez puedan ayudarnos.
El papá de Annand no lo tuvo muy claro. Sabía que Maurice era pobre y de otra raza. Pero al ver que no paraba de llover, el agua subía cada vez más y nadie venía a rescatarles, finalmente le llamó.
El papá de Maurice vino con una cuerda, la ató a un árbol cercano y cruzó el río. Primero rescató a Annand. Luego a su papá. Después les dio cobijo en su casa. Les ofreció toallas, mantas, sopa caliente y el mejor rincón de la casa, junto al fuego.
A partir de ese momento, el papá de Annand no volvió a tener problemas con la raza, nacionalidad, ropajes o idiomas de los amigos de su hijo. Ni tampoco con los suyos.

miércoles, 24 de julio de 2013

Quico y Paco de viaje

A Paco le enfadaba mucho que Quico se fuese y se alejase de él. Pero nunca se lo decía.
Cuando Quico estaba cerca, Paco era feliz.
Pero a veces, Quico necestiaba irse solo un poco. Él era el mayor de los dos perritos. Se encargaba de la casa, de la comida, de la ropa...
Un día, Quico tuvo que irse más tiempo de lo normal. Y esto enfadó mucho a Paco.
Paco estuvo días sin hablarle a Quico. Y por más que Quico intentaba explicar los motivos, Paco no salía de su enfando.
Así que Quico decidió dejar de salir.
Pero unos días después, la casa estaba más sucia y no había productos de limpieza. La comida era cada vez más escasa. La ropa estaba estropeada...
Entonces Paco se dio cuenta de lo importante que era que Quico saliese a hacer cosas por el bien de los dos. Y que pese a que a él no le gustaba estar sin Quico, tenía que aceptar que ciertas cosas que no te gustan, al final hacen que seas aún más feliz pues son necesarias.

domingo, 31 de marzo de 2013

Quico y Paco

Quico y Paco eran dos perritos que querían mucho a su mamá.
Quico era dulce y bueno, pero no demasiado cariñoso, así que no siempre demostraba su amor.
Paco era revoltoso y travieso, pero siempre quería que su mamá le abrazase y le quisiese, y no le gustaba que ella hiciese eso con otros. Lo quería todo para él.
La mamá de Quico y Paco trataba de actúar igual con los dos, pero ellos, no siempre estaban contentos.
Quico muchas veces quería que le dejase en paz, mientras que Paco quería más y más.
Al final, su mamá no sabía como actúar. Quico siempre quería estar a su aire, mientras que Paco quería más y más. Y se puso triste.
Cuando Quico y Paco vieron que su mamá estaba muy triste, decidieron que no les gustaba verla así.
Así que se pusieron de acuerdo. Quico iba a ser más cariñoso con ella, y Paco menos celoso.
Y la mamá se puso muy contenta, y los tres vivieron muy felices.